FacebookTwitter

 

Editorial

¿Existe el fenómeno o síndrome de la nube negra?

Pablo Young, Fiorella Laudani, Camila Bosch

Revista Fronteras en Medicina 2021;(04): 0253-0254 | Doi: 10.31954/RFEM/2021004/0253-0254


Este artículo no contiene resumen

Este artículo no contiene abstract




Los autores declaran no poseer conflictos de intereses.

Fuente de información Hospital Británico de Buenos Aires. Para solicitudes de reimpresión a Revista Fronteras en Medicina hacer click aquí.

Recibido | Aceptado | Publicado 2021-12-30


Esta revista tiene libre acceso a descargar los artículos sin costo (Open Acces), además se encuentra indizada en Latindex y LILACS (BVS.org) y en proceso de incorporación en el núcleo básico de revistas del CONICET.

Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

Tabla 1. Criterios para ser clasificado como nube negra.

Sr. Editor:

Los médicos nos consideramos personas de ciencia y estudiamos largas horas buscando la mejor evidencia para cada una de nuestras intervenciones. Sin embargo, a pesar de nuestro bagaje científico, mantenemos creencias supersticiosas y sin ningún sustento científico, como la de la existencia de las “nubes negras”1-3. Las creencias y supersticiones son abundantes en medicina, en especial en las residencias; sin embargo, el concepto de nube negra es importante, ya que se relaciona con las personas en su lugar de trabajo.

Se conoce como nubes negras (NN) a aquellos médicos que tienen guardias más complicadas, con mayor carga de trabajo, donde se presentan situaciones más complejas y en las que se consiguen menos horas de sueño. Sus contrapartes son más raras de encontrar: las “nubes blancas”. Estos médicos tienen guardias más tranquilas, en las que pueden retirarse a dormir a la habitación por, al menos, unas horas sin mayores inconvenientes ni situaciones estresantes. Al revisar la bibliografía encontramos que existen varios artículos que tratan este tema, y la mayoría de los estudios concluyen que no hay evidencia de que las NN existan3-6.

Recientemente en nuestro ámbito se ha estudiado este fenómeno2. Fue un trabajo observacional, prospectivo, sobre una cohorte de residentes de Clínica Médica del Hospital Alemán de Buenos Aires que cumplieron con guardias en sala general entre los meses de julio de 2019 y enero de 2020. Todas las mañanas se realizó una encuesta a los residentes que habían estado de guardia la noche anterior; la encuesta consideró las siguientes variables: fecha, residente, número de ingresos, horas de sueño, pases a unidad cerrada, óbitos y estudios urgentes pedidos. Antes de la recolección de los datos se realizó una encuesta a los residentes para que, entre ellos, se identificaran como NN según criterios preestablecidos (Tabla 1). En cuanto a los resultados, cuatro residentes (13.8%) fueron catalogados como NN. Comparados con el resto de los residentes, la diferencia en ingresos no fue estadísticamente significativa (12.5 de nubes negras vs. 11.0 del resto; p=0.46). Sí se observaron diferencias estadísticamente significativas en la mediana de horas de sueño (2.3 vs. 3.0; p=0.03) y en los promedios de pases a unidad cerrada (0.5 vs. 0; p < 0.01) y de óbitos (0 vs. 1; p < 0.01). Con respecto a la encuesta de percepción, se recabaron las respuestas de 27 residentes. Diez residentes (37%) se autopercibieron como NN, mientras que 11 (40.7%) fueron considerados así por el conjunto. De esta cohorte, seis se percibían como NN y eran considerados así por los demás. Luego, se juntaron estos dos grupos, y de ello se desprendió que solo un residente era considerado por el resto como nube negra además de entrar en esa categoría por nuestro trabajo. Se concluyó que no existieron diferencias significativas en la carga de trabajo, lo cual coincide con la literatura4-9; no obstante, en los conceptos de óbitos, horas de sueño y pases a unidad de cuidados intensivos sí se halló una asociación entre el residente catalogado como NN que se encontraba presente y su desarrollo como evento2. Como señalaron los autores, el trabajo tuvo algunos puntos débiles, que radican principalmente en el sesgo de recuerdo de los eventos, así como en el corto tiempo de seguimiento y el bajo número de eventos.

Si bien creemos que el fenómeno o desorden de la NN no está cerrado en cuanto a su existencia o no, nos introduce al tema de causalidad vs. casualidad en medicina. Jonathan Glass dijo “a todos los médicos se les enseña que en la ciencia una asociación no significa causalidad, pero es difícil resistir nuestro sesgo humano hacia la causa y el efecto”10. Deberemos tener cuidado de no caer en la trampa de atribuir falsamente causalidad.

Una coincidencia es la ocurrencia simultánea de dos eventos que no están unidos por una relación de causa y efecto. La falacia de las coincidencias implica atribuirles a algunos eventos un vínculo causal inexistente11. Por ejemplo, un gallo creía que gracias a su canto el Sol salía todos los días; otro ejemplo: desde la Tierra, la Luna y el Sol se ven del mismo tamaño, si bien la Luna es 400 veces más pequeña que el Sol y a su vez está 400 veces más cerca.

Como ejemplos de analogías: Diego A. Maradona (1960-2020) y Lionel Messi se iniciaron en la selección en un partido contra Hungría; los dos habían ganado un mundial juvenil cinco años antes de ingresar a la selección; Sudáfrica 2010 fue el segundo mundial para Messi como lo había sido México 86 para Maradona y ambos vieron el mundial anterior desde el banco. John Fitzgerald Kennedy (1917-1963) fue elegido en 1960 y Abraham Lincoln (1809-1865) en 1860; sus dos esposas perdieron hijos mientras vivían en la casa blanca. Ambos fueron asesinados un viernes, Lincoln en el teatro Ford y Kennedy en un auto Ford. Los dos recibieron un disparo en la cabeza; los dos sucesores se llamaban Johnson: Andrew Johnson, nacido en 1808, y Lyndon Johnson, nacido en 1908. Los dos asesinos fueron asesinados antes del juicio. La intuición nos engaña, pone el foco en ciertos atributos, ignora otros y hace de esta relación remota entre causas un parentesco cercano11. En el caso de los asesinatos de Kennedy y Lincoln, podríamos haber elegido otros atributos: ambos murieron en meses distintos, sus edades eran distintas cuando fallecieron, los asesinaron en distintos estados, etc. Pero si centramos la atención en unos e ignoramos otros, la resultante es sorprendente.

En la década de 1920, Carl Gustav Jung (1875-1961) habló del “principio de sincronicidad”. La experiencia de dos eventos “coincidentes, pero no causales”, es decir, dos acontecimientos improbables, que no están relacionados causalmente, pero cuya ocurrencia simultánea es “significativa”. El análisis cuidadoso de las probabilidades revela que las coincidencias son inesquivables, que su acaecer no tiene nada de raro y que lo único sorprendente sería que no sucedieran.

¿Existe sincronicidad en los médicos que cumplen con los criterios del fenómeno? Los estudios en este campo son muy pocos (todos citados en la bibliografía) lo que no nos permite sacar conclusiones. ¿Cuál es el factor del azar en este desorden? A pesar de ello podemos afirmar que existe evidencia de baja certeza sobre la existencia del fenómeno, aclarando que la ausencia de evidencia no es evidencia de su ausencia, pero deberemos permanecer receptivos a la posibilidad de avanzar en este tema12. La mayoría de los fenómenos médicos que eventualmente llegan a ser aceptados como diagnósticos comenzaron como ideas no probadas, como hipótesis que requerían pruebas. Dado que la mera simultaneidad no prueba causalidad, un público escéptico evitaría considerar al fenómeno de NN como un “diagnóstico”, y preferiría el término más neutral de “síndrome”, ya que síndrome es un conjunto de síntomas que pueden obedecer a distintas causas.

Trabajos como el de Agnoletti et al. tienen el mérito de poner el tema a discusión para estimular la creación de nuevo conocimiento en esta área y así comprender más cabalmente este cuadro.

Pablo Young, Fiorella Laudani, Camila Bosch
Servicio de Clínica Médica, Hospital Británico de Buenos Aires, Argentina

  1. Tanz RR, Charrow J. Black clouds. Work load, sleep, and resident reputation. Am J Dis Child 1993;147(5):579-84.

  2. Agnoletti C, Pissinis M, Ceirano A, Saavedra E, Criniti JM, Catalano H. ¿Verdad o mito? El síndrome de la nube negra en los residentes de clínica médica. Rev Arg Med 2021;9(1):22-5.

  3. Ceriani Cernadas C. El poder de los símbolos. Magia, enfermedad y acto médico. Rev Hosp Ital Buenos Aires 2006;26(3):87-93.

  4. Zhao E, Tiedeken N, Wang W, et al. The black cloud phenomenon in hand surgery. Hand (N Y) 2019;14(6):819-22.

  5. Ong LW, Dawson JD, Ely JW. Black clouds vs random variation in hospital admissions. Fam Med 2018;50(6):444-9.

  6. Fabre A, Mancini J. Jinx or not? There is nothing like a “black cloud” syndrome. Pediatr Emerg Care 2017;33(10):686-9.

  7. Pham HP, Raju D, Jiang N, et al. “Black cloud” vs. “white cloud” physicians - Myth or reality in apheresis medicine? J Clin Apher 2017;32(4):235-9.

  8. Staley EM, Raju D, Williams LA (III), et al. Debunking superstition: analyzing the cloud phenomenon in apheresis–Results of a 35-month study. J Clin Apher 2018;33(5):616-8.

  9. Johnson C. Rethinking the “black cloud” of medical training. Fam Med 2017;49(6):481-2.

  10. Glass J. Avoiding the trap of causality. BMJ 2021;375:3040.

  11. Rojo A. Lo coincidente y lo causal. En: El azar en la vida cotidiana.Buenos Aires: Siglo Veintiuno editores; 2012, p 17-39.

  12. Alderson P. Absence of evidence is not evidence of absence. BMJ 2004;328:476-7.

Autores

Pablo Young
Servicio de Clínica Médica, Hospital Británico de Buenos Aires, Argentina.
Fiorella Laudani
Servicio de Clínica Médica, Hospital Británico de Buenos Aires, Argentina.
Camila Bosch
Servicio de Clínica Médica, Hospital Británico de Buenos Aires, Argentina.

Autor correspondencia

Pablo Young
Servicio de Clínica Médica, Hospital Británico de Buenos Aires, Argentina.

Correo electrónico: pabloyoung2003@yahoo.com.ar

Para descargar el PDF del artículo
¿Existe el fenómeno o síndrome de la nube negra?

Haga click aquí


Para descargar el PDF de la revista completa
Revista Fronteras en Medicina, Volumen Año 2021 Num 04

Haga click aquí

Auspicios

Titulo
¿Existe el fenómeno o síndrome de la nube negra?

Autores
Pablo Young, Fiorella Laudani, Camila Bosch

Publicación
Revista Fronteras en Medicina

Editor
Hospital Británico de Buenos Aires

Fecha de publicación
2021-12-30

Registro de propiedad intelectual
© Hospital Británico de Buenos Aires

Reciba la revista gratis en su correo


Suscribase gratis a nuestra revista y recibala en su correo antes de su publicacion impresa.

Auspicios


Hospital Británico de Buenos Aires
Perdriel 74 (1280AEB) Ciudad Autónoma de Buenos Aires | Argentina |Argentina | tel./fax (5411) 4309 - 6400 | www.hospitalbritanico.org.ar

Hospital Británico de Buenos Aires | ISSN 2618-2459 | ISSN digital 2618-2521

La plataforma Meducatium es un proyecto editorial de Publicaciones Latinoamericanas S.R.L.
Piedras 1333 2° C (C1240ABC) Ciudad Autónoma de Buenos Aires | Argentina | tel./fax (5411) 4362-1600 | e-mail info@publat.com.ar | www.publat.com.ar

Meducatium versión 2.2.1.3 ST